Tras una migración o un cambio de registros, cada resolver del mundo actualiza a su ritmo. Consultamos varios a la vez y te decimos si ya responden lo mismo.
No hay una ola que recorre internet: cada resolver guarda tu registro en caché el tiempo que marque su TTL. "Propagado" solo significa que las cachés viejas ya han expirado en los resolvers que importan.
Antes de una migración, baja el TTL del registro a 300s con un día de antelación. El cambio real propagará en minutos en vez de horas. Después, devuelve el TTL a un valor normal (3600-14400s).
Tu equipo y tu router también cachean DNS. Si los resolvers públicos ya responden la IP nueva pero tú ves la antigua, vacía la caché local (ipconfig /flushdns en Windows) o prueba desde datos móviles.
Los MX merecen doble cuidado: mientras conviven cachés viejas y nuevas, el correo puede entrar en ambos servidores. Planifica la ventana y mantén el servidor antiguo accesible unos días.
Entre minutos y ~48h, según el TTL previo del registro. La mayoría de resolvers grandes (Google, Cloudflare) actualizan en cuanto expira el TTL; algunos ISP retienen cachés más tiempo del que deberían.
No se puede empujar la caché ajena. Sí puedes prepararla: bajar el TTL antes del cambio y, tras él, purgar los resolvers que ofrecen purga pública (Google y Cloudflare tienen formulario de "flush cache").
No necesariamente: los CDN y balanceadores (Cloudflare, AWS) responden IPs distintas según la ubicación. Lo relevante es que el conjunto de IPs pertenezca al mismo proveedor esperado.